Onírica  Adicción


Obra poética publicada en 1996, contiene treinta y cinco poemas, clasificados en los siguientes temas: Mar, Amor, Ocio, Muerte, Tristeza, Etcétera e Himnos. Cada tema va precedido por un poema breve.



 PUENTE DE LOS ABURRIDOS

Navegan relojes sin arena
sobre desechos cloacales.
Errantes orinan alboradas
desde plomizos barandales.

Sin controles ni registros,
cesantes cumplen su jornada.
Saborean ocio los beodos
en secas lenguas estropeadas

Quiltros de amos provisorios
regalan bostezos desganados.
Chupones y digüeñes ruborosos
sobre el Collén ensangrentado.

Sus destrezados moradores
ajenos al apremio laboral,
consumen cálidos meucones
en la suave hora cenital.

Nalcas ansiosas de merquén
exponen famélicos verdores
en las cementadas extructuras
de los paralelos mostradores

Yerbatero de pobre facultad
ofrece fragante formulario.
Larga farmacia ambulatoria
de vegetales recetarios.

Vuelan relojes sin arena
bajo desechos cloacales.
Vagos orinan a la noche
desde azules barandales.

ARAUCARIAS TOMECINAS

Gemelas y longevas araucarias
otean follajes y mareas
en sus atalayas vegetales
arcones de trinos emplumados.

Ignoran los seniles calendarios
el día del viento brasilero
que trajo sus nobles estructuras
al valle de totoras tutelares

La ronda de cerros fraternales,
pródiga en aleros y senderos,
acuna la fontana de sirenas
que ellas cuidan sin apremios.

Sus sombras paralelas y longíneas
acarician prados y miradas.
Al tocar la cruz del campanario
serán araucarias consagradas

SER Y ESTAR EN AMAR

Quiero estar en tí
hasta que el tiempo
pierda su sentido
o mis sentidos
se pierdan en tu tiempo.

Quiero ser de tí
hasta que el espacio
pierda su medida
o mis medidas
se pierdan en tu espacio.

SOSPECHO  QUE  SOY  MORTAL

Juegan sueños provisorios
por el oceánico plumaje
de mi almohada preferida.

Por la calle  de la infancia
ya no cruzan los ancianos.

 Los amigos que se fueron
siempre olvidan regresar.

Ráfaga de aire cerebral
despierta el sueño reiterado

de ser efímero mortal.

Viajan húmedos pañuelos
al país de la nostalgia.
Pensamientos e ilusiones.

marchitan su esperanza.

AMNÉSICO  ES  EL  MAR

En su ataxia y amnesia milenaria
el mar nuestro de cromos cotidianos
olvida como olvidan los osarios

las palabras que navegan pos el llanto.

Y en su eterna pena horizontal
el océano de efímeros cristales
no evoca los cantos y oraciones
que siembran tras de los timones
navegantes de soles y de sales.

El mar olvida y desafina.
Ignora los secretos que atesora.
Su afán infinito es descubrir
el mal que consume sus olas.