Puerto de la Herradura del Tomé. 

Publicación:  Año 2002

Rolando Saavedra Villegas nos invita al "país de la memoria" para que visitemos, a través de sus páginas, los venturosos descubrimientos que ha logrado en sus "expediciones de arqueología periodística" por libros, periódicos y revistas anteriores al tercer milenio. Con esta obra, a la que se suman "Panorama Histórico de Tomé" (1984) y "Navegantes en el Litoral de Tomé" (1989), nuestro profesor investigador, sigue descorriendo el brumoso velo del desconocimiento del pasado tomecino y nos demuestra que "Tomé es y ha sido puerto con historia", escrita por conquistadores, expedicionarios, aventureros, científicos, marinos, periodistas, profesores, artistas y anónimos personajes

La obra incluye 25 artículos, muchos de los cuales han sido transcritos textualmente, con absoluta fidelidad en su gramática y ortografía. A continuación le ofrecemos la Biografía y Testamento de Ignacio Serrano Montaner y un Fragmento del texto "Revolución de la Escuadra de 1931".

 


IGNACIO SERRANO MONTANER

El héroe que vivió en Tomé.

Ignacio Serrano Montaner nació en la ciudad de Melipilla. Allí fue bautizado el 26 de noviembre de 1846. Sus padres fueron Ramón Serrano y Toro Mazote y doña Mercedes Montaner y Cáceres. Siendo el menor de nueve hermanos, quedó huérfano a temprana edad y debió afrontar largos períodos de pobreza.

Hizo sus primeros estudios en el Instituto Nacional, pero al vislumbrarse la guerra con España huyó del colegio y el 14 de mayo de 1865 ingresa la Escuela Naval. Egresó el 07 de enero de 1867, fecha en que fue nombrado guardiamarina sin examen. El 26 del mismo mes fue embarcado en el vapor Ñuble donde se distinguió por su desempeño profesional. Luego fue trasladado a la Escuela Naval para completar algunas asignaturas y servir como ayudante en otras.

En abril de 1869 fue embarcado en la corbeta Abtao, al mando del Capitán de Corbeta Emilio Errázuriz, donde permaneció hasta mayo de 1870, fecha en que fue transbordado al vapor Valdivia, como ayudante en la Escuela de Aprendices de Marineros.>/P>

El 26 de noviembre pasó a la goleta Covadonga, en la cual hizo un viaje de exploración al interior del archipiélago de Chiloé y seno de Reloncaví, y luego a Mejillones.

Volvió a la Escuela Naval en 1871 y allí le tocó junto al Teniente 1º Arturo Prat Chacón, ser colaborador en la activa labor educacional desarrollada por el Director, Capitán de Fragata Luis Lynch.

Toda su juventud luchó contra la pobreza y cuando vivía en Valparaíso, su escaso sueldo no le alcanzaba para sobrellevar sus gastos y por ello se ocupó en dar lecciones particulares a los jóvenes que aspiraban ingresar a la Escuela Naval.

En 1872 contrae matrimonio con doña Emilia Goicolea. Durante su carrera, y especialmente entre 1871 y 1875 regresó varias veces como profesor a la Escuela Naval, donde tuvo entre sus colegas a Arturo Prat, con quien compartió una gran amistad y cuyo carácter entero y reposado complementaba el suyo, travieso y ocurrente.

En 1872, lo encontramos a bordo de la corbeta Esmeralda como Profesor de la cátedra de "Arte de Aparejos" en la Escuela Naval embarcada en esa nave. Allí le tocó en suerte ser Profesor de su hermano Ramón.Luego se embarcó en la corbeta Chacabuco, donde se desempeñó en labores hidrográficas que desarrollaba su buque.

Posteriormente fue transbordado a la corbeta O'Higgins, que estaba la mando del Capitán de Fragata Jorge Montt.

En 1975, nombrado ya Teniente 2º, regresó a la Escuela Naval como instructor encontrando como Subdirector a Arturo Prat. Lo acompañó hasta el 31 de octubre de 1876 en que fue nombrado Subdelegado Marítimo de Tomé, desempeñando en este puerto una labor muy activa. Aquí vivió con su esposa, la dama ancuditana doña Emilia Goycolea Garay. En su cargo, emprendió la tarea de levantar el plano de la bahía de Coliumo y aldea de Dichato. Solicitó que se dejara a su cargo al instrucción militar de los alumnos de las dos Escuelas de Hombres de Tomé, habilitó el muelle que grandes temporales habían inutilizado, obtuvo vestuario completo para la policía, hizo estudios de agrimensor y alcanzó a hacer varios trabajos en esta profesión.

En sus dos años y medio de residencia en Tomé, Serrano se integró totalmente al acontecer social de la comunidad tomecina y mantuvo estrecha amistad con la familia de don Henry Peters Hinrichsen Rolup, quien le facilitó el segundo piso de la residencia ubicada en donde ahora se encuentra la plazoleta “Lisa Peter”, en el primer piso se guardaban herramientas, artefactos e implementos navieros. Por una escala de piedra se bajaba al estero Collén, para abordar embarcaciones menores.

Cuando el 5 de abril de 1879. el Gobierno de Chile declara la Guerra a Perú y Bolivia, Serrano además de Gobernador Marítimo, se desempeñaba como Comandante Interino de la Brigada Cívica de Artillería y Comandante del Cuerpo de Marinería de Tomé. Antes de viajar al norte, cerró su casa en Tomé y llevó a su esposa a Melillapu, hoy Puerto Montt, donde la confió a nobles amigos.

Antes de abandonar Tomé, para incorporarse a las acciones navales de la Guerra del Pacífico, Ignacio Serrano firmó su testamento en la Notaría tomecina. El texto original se encuentra en el Archivo Nacional en Santiago:

Testamento  de   SERRANO,  IGNACIO:  Nº 369

"En nombre de Dios Todopoderoso. Sea a todos notorio que yo Ignacio Serrano Montaner, hijo legítimo de don Juan Ramón Serrano y de doña Mercedes Montaner, hallándome en mi sano juicio, otorgo este mi testamento a los treinta i dos años de edad para que sea abierto después de mis días.

"Declaro que nací en el Departamento de Melipilla i que actualmente estoi domiciliado en esta ciudad.

"Item: Declaro que soi casado, según rito católico, apostólico i romano, con doña Emilia Goicolea, en cuyo matrimonio no hemos tenido hijos.

"Item: Leo a las mandas personas lo que está determinado por la lei.

"Item: Declaro, que cuando me casé, no aporté nada al matrimonio.

"Item: Declaro, que mis bienes que me correspondan como heredero de mis padres i los que poseo en la actualidad pasen, después de mis días, a mi señora esposa, Doña Emilia Goicolea, a quien nombro como mi única heredera universal en todo lo que me corresponde por futuras sucesiones.

"Item: Ordeno, que si mi señora Emilia se casase nuevamente, pase todo a mis sobrinos, hijos de mi hermano Simón, que es ya claro.

"Item: Nombro por albacea i ejecutor de estas disposiciones a mi señora esposa i si ella no lo pudiera ser, por ser contrario a la lei nombro a mi cuñado Daniel Goicolea. Por la presente, revoco cualesquiera otro testamento que antes de ahora hubiera otorgado i quiero que solo esta carta se guarde y repunte como mi última i deliberada voluntad.

Ignacio Serrano Montaner.

"En Tomé, a nueve de abril de 1879."

 

El 14 de abril de 1879, don Ignacio Serrano se presentó ante el Escribano Constantino Larenas, ocasión en que firmó el Testimonio de Verdad. Actuaron como testigos de la entrega del pliego con las disposiciones testamentarias los señores Antonio Carlón, Zenón Villagra, Arístides Muñoz, Lorenzo Hinrichsen y Pedro José Miranda.

Se embarcó en la goleta Covadonga cuando a fines de abril de 1879 tomó el mando su amigo el Capitán de Fragata Arturo Prat Chacón, quien había viajado desde Iquique por encargo especial del Almirante Juan Williams Rebolledo con informaciones para el gobierno. El 03 de mayo zarpó desde Valparaíso en convoy con la corbeta "Abtao", recalando a Iquique el 10 de mayo.

Cuando el Almirante Juan Williams Rebolledo decidió atacar el Callao, reorganizó los mandos de los buques, destinando al Capitán de Fragata Arturo Prat como Comandante de la corbeta Esmeralda y dejándolo como Jefe de Bahía a cargo del bloqueo de Iquique. Prat solicitó que para completar la dotación de la corbeta se transbordara a su amigo Ignacio Serrano y al Guardiamarina Arturo Wilson desde la goleta "Virgen de Covadonga".

En el Combate Naval de Iquique, el 21 de mayo de 1879, el Teniente Ignacio Serrano Montaner tenía la misión de dirigir los cañones de babor que enfrentaban al Huáscar y el Teniente Francisco Sánchez contestaba por estribor los disparos que le hacían desde tierra.

Después del abordaje de Arturo Prat, en el primer espolonazo que efectuó el monitor "Huáscar", Serrano organizó la partida de abordaje para la eventualidad que el buque peruano intentara efectuar un segundo intento.

En el momento que el "Huáscar" efectuó el segundo espolonazo y los dos buques se encontraban juntos, Serrano saltó al abordaje seguido de doce marineros que llevando rifles y machetes cayeron sobre la cubierta del monitor, donde los recibió una lluvia de balas, que se le disparaba desde la torre de mando y parapetos blindados. Ignacio Serrano corrió a la torre de artillería con la intención de trabar el engranaje de giro. Serrano avanzó hacia la torre de artillería. Una descarga nutrida le destrozó los órganos sexuales y el vientre. También cayeron acribillados varios de sus hombres. Un destacamento de unos cuarenta tiradores subió a cubierta, hirió a Serrano y acabó con su gente, algunos de los cuales, ya sin municiones o heridos, escaparon echándose al agua y subiendo a la "Esmeralda" por cabos lanzados desde abordo.

Serrano fue hecho prisionero y en tales condiciones, fue bajado a la cámara de oficiales del Huáscar y tendido en el lecho de uno de los guardiamarinas. El doctor del monitor, cirujano Santiago Tavara lo atendió de inmediato y luego de hacerle la primera curación, lo dejó solo en su camarote, alumbrado por una vela incrustada en un calzo del tabique. Nadie pudo explicarse cómo Serrano, en estado casi agónico, tuvo fuerzas para incorporarse, alcanzar la vela y aplicar la llama a las ropas del propio lecho en que yacía. Estas empezaban a arder cuando acertó a pasar por allí un oficial, que apagó el comienzo del incendio. En su desesperación por salvar a la “Esmeralda” e impedir el paso de los barcos enemigos hacia el sur, el teniente Serrano no vaciló en quemarse vivo, en su vano intento de incendiar el “Huáscar”. Aquella fue la última hazaña del alegre y "chancero" teniente Serrano, que murió a los 32 años de edad.

En la tarde del 21 de mayo, los cadáveres de los chilenos fueron dejados en el muelle de Iquique. Allí se encontraron nuevamente los entrañables amigos, Arturo Prat e Ignacio Serrano, que el destino unió en la muerte.

La colonia extranjera de españoles residentes en Iquique se apiadó de los muertos y se encargó de sepultarlos uno junto al otro. Los toscos ataúdes fueron fabricadas con maderas de una lancha de la Esmeralda Las sábanas que sirvieron de mortaja tenían bordadas, en indestructible hilo de plata, las iniciales "E. LL." correspondientes al ciudadano español Eduardo Llanos.

Doña Emilia Goicolea Garay viuda de Serrano, que se había radicado en Melillapu (Puerto Montt), después que su esposo dejara el cargo de Gobernador Marítimo de Tomé, con fecha 26 de junio de 1879 presentó en la Notaría tomecina la copia del Testamento,. solicitando su apertura y fiel cumplimiento.

"Emilia Goicolea de Serrano a Ud. respetuosamente expongo: que entre los papeles de mi finado esposo don Ignacio Serrano Montaner, fallecido el 21 de mayo del presente en el glorioso Combate de Iquique, según es notorio, se encuentra el testamento cerrado que acompaño.

"A fin de conocer sus últimas disposiciones de mi mando para proceder cuanto antes a darles cumplimiento, recurro a Ud. suplicándole se digne ordenar que, previos los trámites de estilo, se proceda a la apertura i publicación de ellas, i fecha, se decreta su protocolización i se me mande dar correspondiente copia.

"Emilia Goicolea Garay viuda de Serrano".

Los restos del Teniente 2º Ignacio Serrano Montaner fueron trasladados a Valparaíso junto a los de Arturo Prat y sepultados en la cripta del Monumento a los Héroes de Iquique, el 21 de mayo de 1888, en una ceremonia en la cual el pueblo de Valparaíso se volcó a las calles para rendir tributo a quienes, con su acción impregnaron el alma nacional con la divisa "Vencer o Morir", que sería el lema de las armas chilenas que permitió el triunfo en la guerra.

REVOLUCIÓN   DE  LA   ESCUADRA NACIONAL.   AÑO  1931

En agosto de 1931, la situación económica del país era extremadamente grave. El Ministro de Hacienda anunció una dramática medida nacional: la rebaja en un 50% de todos los sueldos de los empleados públicos,tanto civiles como militares. Los tripulantes de la escuadra naval, que se encontraba  en la bahía de Coquimbo, protestaron por esta medida. Las tripulaciones, el 1 de septiembre de 1931,hicieron prisionera a la oficialidad, tomando el control de todos los buques,entre ellos el acorazado “Almirante Latorre”, el  buque insignia “O’Higgins”, los destroyers“Riquelme”, “Hyatt”, “Videla”, “Aldea”, “Lynch”, “Orella” y “Serrano” y lossubmarinos “Simpson”, “Galvez” y “Artilleros”.

El gobierno, dirigido por el Vicepresidente Manuel Trucco,  actuó con energía. La sediciónse extendió a los puertos de Valparaíso, Talcahuano y Quintero. El “estado mayor de las tripulaciones” mantuvo las comunicaciones con todas las naves de la escuadra,  a través de sus equipos radiales. El gobierno nombró como negociador al Almirante Edgardo von  Schroeders.

Dentro de la información proporcionada al Almirante, el Ministerio de Marina le hizo llegar las transcripciones de mensajes radiales interceptados a los sublevados, entre ellos, el siguiente del 4 de septiembre:

“A las23 horas, de Escuadra y tripulaciones del Sur a tripulación Escuadra del Norte. Escuadra y tripulaciones delSur, compuesta por el “Araucano”, submarinos “Thompson”, “Fresia, “Guacolda” y“Quidora”, crucero “Blanco Encalada”, destroyers “Riveros” y escampavías“Leucotón”, “Orompello”, “Elicura”, “Micalvi” y “Sibbald”, felicitan de todo corazón a sus compañeros por triunfo obtenido. En estos momentos nos hacemos a la mar después de permanecer en Dichato organizando Escuadra.

A las 20.15 recibióse aviso radioestación Talcahuano que regimiento “Chacabuco” deConcepción, “Húsares” de Angol y uno de Chillán, se dirigen a Talcahuano.Necesitamos inmediatas instrucciones para saber actitud por asumir. Todos losbuques que forman la escuadra van sin oficiales; estos fueron desembarcadosantes de zarpar”.

Según el historiador Ricardo Donoso, el 5 de septiembre “a las 5 de la tarde, el regimiento“O’Higgins” (de Chillán) cargó contra la Plaza del Apostadero (Naval de Talcahuano) y la rindió. La lucha más cruenta tuvo como escenario los Arsenales de Marina,que se hallaba defendido por unos cuatrocientos hombres, entre marineros y obreros, a los que se entregó armas. Su resistencia fue quebrantada por la acción de la artillería, cayendo en poder de las tropas gubernativas gran número de prisioneros. La ofensiva se orientó entonces a la rendición de los fuertes del Morro (Talcahuano), Punta de Parra (Tomé) y Borgoño (Talcahuano), que cayeron al día siguiente.

 El 6 de septiembre de 1931, una escuadrilla de aviones bombardeó en Coquimbo las unidades de la escuadra, la cual finalmente se rindió.